Cuando los exploradores llegaron a América en 1492 (bueno, en realidad, después de algunos años) trajeron consigo todo el peso de la cultura europea y con ella, sus instituciones. Pronto hubo cabildos y virreyes e iglesias por el territorio donde antes había Incas y tribus de mayas y templos a Quetzacoalt. Se preguntaron si los aborígenes tenían alma y si debían ser tratados como seres humanos. Hubo grandes discusiones por esto, algunas de las cuales se traducen en los "reclamos de los pueblos originarios" que vivimos aún en nuestros días.
Algo así sucede hoy en día con Internet y con el espacio exterior. Son espacios nuevos. Y a diferencia de América, presentan cierta connotación de etéreos. Son a la vez intangibles o lejanos pero llenos de datos o cuerpos celestes, depende del caso. Son desconocidos, explorados (con mayor o menor consciencia) y en constante expansión.